Bienvenid@s

Hola!!!

Hombres mirando-nos es este acercamiento para que podamos compartir las cosas que nos duelen por seguir el modelo tradicional de la masculinidad, al romper con estas ideas y conductas nos brindarán mejores beneficios en nuestra vida emocional con uno mismo, la pareja, nuestras relaciones familiares y cotidianas.


Le apuesto al compromiso que podemos hacer los hombres para tener una vida sana, basada en la igualdad de género y renunciar a todas de las violencias que ejercemos los hombres.

Ahora te invito a que nos miremos desde otras formas de ser hombres.

Cirilo



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lunes, 14 de febrero de 2011

Noviazgo sin sexo, no es noviazgo

Cuando les pregunto a hombres adolescentes y jóvenes sobre las palabras que asocian con el noviazgo una de las primeras respuestas es…sexo.

La lógica tradicional masculina se basa en que los hombres debemos responder y actuar a cualquier precio. Esta masculinidad está construida por nuestra sociedad a partir del eje del poder, se ejerce sobre las mujeres, el poder de las restricciones sociales, el poder de la heterosexualidad sobre la homosexualidad.
En la iniciación sexual masculina, la presión del grupo social juega un papel importante pues se basa en la confirmación de la identidad y a la regulación de las prácticas sexuales de los jóvenes, independientemente de la relación de pareja que tenga.

Es por ello que los hombres hemos aprendido que para mostrar nuestra hombría y heterosexualidad, el noviazgo o los encuentros con las mujeres, las relaciones sexuales son un elemento indispensable.

En algunas series o novelas juveniles muestran los estereotipos masculinos conquistadores, amantes, rebeldes y valientes (violentos)  que pueden obtener placer con cualquier chica que se le ponga enfrente, ellos son parte de los ideales masculinos y femeninos que la sociedad refuerza constantemente a través de la mercadotecnia sexual.

Pero ¿qué temen los hombres en las relaciones de noviazgo?

Algunas respuestas son la infidelidad, el embarazo, la traición, entre otras. Los temores constantes de los hombres se basa en la infidelidad sexual de su pareja pues parten de la doble moral sexual que las mujeres son las que no se hacen respetar y los hombres por "naturaleza" tenemos más apetito sexual; además algunos jóvenes se resisten al uso del condón durante el noviazgo, algo como: que se cuiden ellas, pues es tan difundida la idea de: sin condón no se siente lo mismo porque quita placer.

Otro elemento que entra a prueba en la masculinidad de los jóvenes, es que otros hombres se enteren de su “bajo desempeño sexual”, pues se considera que un hombre siempre debe dejar satisfecha a las mujeres, la reputación y el honor masculino están constantemente en juego y, por ello, se reafirma a través de las conductas y prácticas sexuales, que en algunas situaciones son de alto riesgo como: las infecciones de transmisión sexual o el VIH.

Para algunos jóvenes, la prueba del amor -la relación sexual con la pareja- dejó de ser exclusivamente lo básico, ya que muchos chavos piden tener relaciones sexuales  sin el uso del condón. Por otro lado, en algunos espacios educativos, algunas chicas señalaron que hay chavos que les piden tener prácticas de sexo anal u oral pues consideran que así las mujeres no pierden su virginidad. Explorando las ideas que tienen estos chicos, son hombres que tienen rígidamente definidos los papeles tradicionales de hombres y mujeres, aunque en el discurso expresen que no son machistas.

Entonces, ¿para dónde ir?

Creo que algunos de los retos que tenemos los hombres son replantear la identidad masculina, que ésta nos permita revisar los miedos frecuentes, poderlos identificar y aprender a enfrentarlos sin violencia. Reconocer nuestra sexualidad, eliminar los estereotipos sexistas hacia las mujeres y pareja, dejar de ver a las mujeres como objetos sexuales y respetar su derecho a decidir sobre su cuerpo y sexualidad. Vale la pena que hasta aquí, podamos mirarnos como hombres.

Y en tu ciudad o comunidad, ¿cómo se desarrollan estás prácticas entre noviazgo y sexualidad?

¿De qué hablan los chavos con relación a sus parejas?

¿Cuáles son las prácticas de riesgo más constantes en las relaciones de parejas en jóvenes?

Comparte tu experiencias

Autor: Cirilo Rivera García

martes, 8 de febrero de 2011

Machismo, homofobia y violencia de género.

Si usas shampoo para mujer,
piensas como mujer.
Comercial de shampoo para hombres.

Autor: Cirilo Rivera García 

Michael S. Kimmel plantea que “la homofobia es un principio organizador de nuestra definición cultural de virilidad, es más que el miedo irracional por los hombres gay, es el miedo a que otros hombres nos desenmascaren, nos castren, que nos presenten como si no fuéramos  verdaderos hombres”.

La homofobia está relacionada con el sexismo así como con el racismo. Muchos hombres tienen miedo a ser percibidos como homosexuales, ser visto como poco hombre es un miedo que impulsa a negar la hombría a los otros; los hombres constantemente buscamos probar nuestra masculinidad tradicional a través de la violencia, de discriminar a las y los diferentes – mujeres y hombres homosexuales- pues se considera poco digno mostrar debilidades, por lo que es necesario que los varones demos muestra de nuestra heterosexualidad.
Consideramos que el machismo dejó de existir en nuestro país, sin embargo, lo único que ha pasado es que dejó de ser un discurso de presentación de nosotros los hombres porque las prácticas siguen siendo las mismas.

El machismo y la homofobia se relacionan de tal manera que tienen un sustento netamente conservador, pues esta ideología es de doble moral porque por un lado queremos prácticas en valores sin embargo existen conductas y actitudes que lastiman a mujeres, niños y niñas.

En nuestro mundo contemporáneo, las mujeres participan de muchas formas en las actividades sociales políticas y económicas, ellas han se han sobrepuesto de la misoginia constante sin embargo, a nosotros los hombres nos ha puesto en crisis el modelo tradicional masculino, pues hemos creído que somos son los únicos que podemos ser los proveedores, merecemos ser reconocidos y podemos gobernar.

Cuando las mujeres avanzan en la lucha de sus derechos o sobresalen sus esfuerzos, algunos hombres buscan las formas de coludirse para minimizar las actividades hechas por sus compañeras.

El año pasado me tocó escuchar de un docente investigador, el cual señalaba que no había epistemología feminista, otros hombres investigadores señalan que en nuestro estado no se hacen estudios de género ni de mujeres, ¿será acaso que las investigaciones que hacen las compañeras quieres ser  invisibilizadas y por lo tanto negarles el derecho ser protagonistas en la Academia?

El machismo, la homofobia y la violencia de género no es exclusiva de un sector de la población pues lo mismo hay gente sin estudios como hombres con “doctorado” o “maestrías” que miran al mundo desde una perspectiva machista y por lo tanto excluyente.

Creo que debemos partir de hacer investigación desde una perspectiva integral que nos incluya a mujeres y a hombres, que las políticas públicas tengan perspectiva de género pues de no ser así, seguiremos cegados por el machismo con discurso democrático.

El que esté libre de machismo, que arroje la primera piedra.

Si queremos que las cosas cambien, asumamos nuestras responsabilidades y cambiemos nuestras prácticas machistas.